La verdad es que no sabría decir por que decidí crear este blog. Lo más sencillo, sería reconocer que siendo el escribir historias algo que siempre me ha gustado. La posibilidad de exponerlas para que cualquiera pueda leerlas me incentivó a tomar la decisión. Sea como sea, esta resultando una interesante experiencia, un atractivo divertimento del que quiero hacer participe a todo el que guste.







Para cualquier sugerencia, crítica u opinión.






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jueves, 27 de enero de 2011

GRACIAS POR FUMAR

Comencé a redactar este largísimo post –creo que me he pasado cuatro pueblos- a principios de Enero. Antes de que las vacaciones y la gripe con que la acabe pasando estos días de descanso. –Y que ya comente en el post anterior- Paralizaran por completo mis ganas de escribir. Pero ahora tras conseguir terminarlo. Decidí no cambiar el encabezamiento y publicarlo como estaba desde el principio.  


Gracias por fumar

Trabajo en el sector de la hostelería con lo que ya os podéis imaginar como están siendo estas últimas semanas, repletas de reservas que atender. Que si cenas y comidas de empresa, reuniones familiares, encuentros de amigos. Y para rematar cena de fin de año que todo hay que decirlo resulto un completo éxito. En definitiva un agotador carrusel de actividad. De la que no me voy a quejar ni mucho menos. -Que no esta la cosa como para protestar por el trabajo.- Aunque eso si, he de que admitir que estoy para el arrastre. Pero hay que hacer un último esfuerzo y rematar esta primera semana del año. Que los reyes llegan a las puertas del fin de semana y la cosa se presenta animada.  
Para acabarlo de arreglar a partir del día dos entró en vigor la nueva ley del tabaco. Lo que a todos los que trabajamos en el sector nos trae con la mosca detrás de la oreja. No soy fumador por lo que mi inquietud no viene por ese motivo. Lo que me inquieta  aparte de la repercusión que la norma pueda tener sobre la afluencia de clientes. Son las actitudes con las que van a reaccionar ante la situación y como puedan afectar a mi trabajo. El papel de supervisor del cumplimiento de la ley me repatea. Llevo muchos años de cara al publico y se de lo que hablo. Por mucho que te apliques en dar un buen servicio. Un cliente quisquilloso puede ocasionarte muchos quebraderos de cabeza. Y si encima ahora se ve afectado por el tema del tabaco. La cosa puede ponerse realmente difícil.

A vueltas con todo esto me ha venido a la cabeza una buena película que vi hace un par de años y de la que tomo el titulo del comentario. www.filmaffinity.com/es/film803212.html La sociedad Norteamericana -Tan contradictoria ella para según que cosas.- hace años que enarbolo la bandera de la restricciones al consumo de tabaco. Presionando y acosando al lobby de la industria tabaquera al durante tantos años se le había dado manga ancha y barra libre. Pero que un buen día pasó a convertirse en el malo de la película. El argumento de Gracias por fumar retrata las andanzas de un alto ejecutivo de las tabaqueras –Fantásticos sus comentarios ejerciendo de narrador.- en su lucha contra la presión, las restricciones y demandas con las que se enfrenta la industria. Aunque ofreciendo una visión que incluye otros sectores puestos en cuestión armas, alcohol. La película se centra en le tabaco y los tejemanejes que en su momento la industria llevó acabo para alentar el consumo. Así como en la posibilidad de intentar sortear las limitaciones para publicitar el producto y generar su aceptación y demanda. La opción de recurrir al cine como ya se hizo en el pasado. Se presenta como una posibilidad de lo más lógica. -Son incontables los inolvidables momentos de los grandes clásicos del cine en los que esta presente un cigarrillo.- El celuloide y sus estrellas marcan tendencias y el mensaje alcanza a las masas.  

Aunque ofreciendo una visión que incluye otros sectores puestos en cuestión armas, alcohol. La película se centra en le tabaco y los tejemanejes que en su momento la industria llevó acabo para alentar el consumo. Así como en la posibilidad de intentar sortear las limitaciones para publicitar el producto y generar su aceptación y demanda. La opción de recurrir al cine como ya se hizo en el pasado. Se presenta como una posibilidad de lo más lógica. -Son incontables los inolvidables momentos de los grandes clásicos del cine en los que esta presente un cigarrillo.- El celuloide y sus estrellas marcan tendencias y el mensaje alcanza a las masas.   
                                       

Se nos dice en la película, eso sí, que la cosa no es tan sencilla. Las actuales estrellas están firmemente identificadas y comprometidas con las causas sociales. Verde es vida, cero polución, energías limpias, comercio justo y claro esta poco alcohol, nada de tabaco. –Recordemos las armas allí son un derecho constitucional. Así que por ahí la cosa es más difusa- Por lo que en la película se nos da a entender. La historia de rodar -valga la redundancia- una película ambientada en la actualidad y protagonizada por dos superestrellas. En la que la presencia del tabaco resulte plenamente explicita. Parece complicado que termine cuajar. ¿Es realmente así?

La historia es original y entretenida. A mí me gusto. Pero analizándola aún sin mucho detenimiento. Te das cuenta rápidamente de que el mensaje que transmite no es ni mucho menos claro y diáfano. La crítica y condena del tabaco se aborda de una forma ciertamente velada. Pues aunque se reconocen sus efectos perjudiciales y se muestran las maniobras llevadas acabo para sortear las presiones al sector tabaquero. El mensaje que nos envía el avezado protagonista.-Y los guionistas- Es una apuesta por la libertad para elegir aquello que quiere hacer, pensar o sentir. Que todo individuo debe hacer suya y defender a ultranza. El consabido sentimiento americano de apostar por la libertad de oportunidades y la iniciativa particular. Llevado a una visión muy particular de cómo encarar la cuestión del tabaco y lo que le rodea. Dejemos que cada uno decida por si mismo. Si señor…

Claro que pensándolo bien. Hoy en día esa posibilidad de libre elección. ¿Es realmente una opción totalmente libre? No recibe acaso todo tipo de estímulos para ser influenciada, dirigida y en definitiva manipulada. Vivimos expuestos a todo tipo de influencias externas. Que nos llegan a través de nuestra relación con el entorno. Las modas del momento sea cual sea el sector que elijamos. –Música, literatura, estilismo, aficiones- Condicionan nuestras posibilidades de elección. La publicidad nos alecciona a conciencia sobre todo lo que necesitamos –Por que claro esta nos es imprescindible- para nuestra existencia.

Confieso que soy un gran aficionado al cine y a las series de televisión. -En otro momento seguro que acabo escribiendo sobre esto.-Y paradójicamente la que estoy viendo últimamente es Mad Men. Apuesto a que los que conozcáis la serie ya habéis caído en la paradoja del asunto. Para los que no, un breve –es una forma de hablar-resumen.

                                       
Ambientada a principios de la década de los sesenta. Mad Men se desarrolla su trama sobre las vidas y andanzas de los directivos y empleados de una agencia publicitaria y de sus familias. La historia es muy buena y todo en la serie esta cuidado al más mínimo detalle. Ambientación, guiones, vestuario, una gozada de serie para disfrutar. Que se ha hecho acreedora de tres globos de oro, nueve premios Emmy y del amplio reconocimiento de crítica y publico. El éxito ha llevado a sus protagonistas a ocupar portadas en revista y artículos prensa. Se han ganado el reconocimiento del público que quiere conocerlos y saber todo de ellos. Son la nueva sensación, guapos, elegantes triunfadores. Precisamente todo aquello a lo que aspiran y buscan los personajes que interpretan en la serie.
                                                            

                                


Claro que como ocurre con todo hoy en día la cosa siempre va un poco más allá. Mad Men es una de las serie de moda y es precisamente en este mediático sector. Donde –como no- la estética de Mad Men esta irrumpiendo con fuerza. He podido encontrar algunos artículos relacionados al respecto. Que enumeran la lista de creadores y marcas reconocidas. Que apuntándose al tirón mediático ya ofrecen al publico toda una serie de artículos con la estética de la serie. Abrigos, trajes, zapatos, bolsos, complementos, incluso peinados. Los sesenta han vuelto. La refinada y estética elegancia de los atuendos que las protagonistas de la serie nos desfilan en la pantalla. Ilumina la inspiración de unos diseñadores deseoso de satisfacer los deseos del publico.

                

A todo esto y como apuntaba al principio. La serie transcurre principalmente en una agencia de PUBLICIDAD. Donde vamos viendo –y entendiendo- como funcionaba ese mundo ya en aquel entonces. Estrategias de venta, estudios de mercado análisis sobre sectores de población a los que dirigir el producto. Todo se tenía –como ahora- en cuenta. Incluso la evolución de los  argumentos y las tramas de programas y seriales televisivos. En cuyos espacios publicitarios se insertaba el anuncio más apropiado. Se nos dice pues cual es la estrategia más apropiada a seguir según el producto, el sector en que se publicita y el tipo de gente a que va dirigido. Todo eso, mientras seguimos las andanzas de unos personajes que nos pasean por lo que eran la sociedad y la vida de aquel entonces. Con sus coches impresionantes, sus modelitos, sus prejuicios, virtudes y defectos. Un documentado reflejo de la sociedad de aquel entonces. En la que la discriminación racial estaba presente, el acoso sexual tolerado y los vicios –o al menos lo que hoy se consideran como tales-  formaban parte del estilo de vida. Los personajes de la serie beben y fuman como descosidos. Para ellas es una forma de igualarse a los hombres. Para ellos esta en su naturaleza y también forma parte de su trabajo.

De hecho en las primeras escenas de la serie. El protagonista, de copas en un bar, logra dar con un eslogan para… una marca de cigarrillos. Encender un cigarrillo es una de las acciones más repetidas por January Jones, la actriz que encarna a la esposa del protagonista. Genial esa escena en que la esta limpiando la nevera. Bandeja y paño en el suelo para recoger el agua del congelador. Mientras toma una copa de vino y por supuesto fuma. Es también su pose más repetida en gran cantidad de imágenes que podemos encontrar.
                                      

No quiero decir con esto que la idea de los guionistas y productores de la serie. Sea organizar una campaña publicitaria encubierta –y fantásticamente elaborada-  de alcohol y tabaco. Las acciones de los personajes de la serie atienden únicamente a la forma de comportarse de aquel entonces. Pero indudablemente el éxito de la serie y marca tendencias. Sus personajes son estrellas que atraen al público. Y el público imita, copia, sigue, las referencias de estas tendencias y de quienes les ponen caras. La serie no esta dirigida al público adolescente más dado a identificarse con sus ídolos. Si no a un público adulto. En teoría más consciente y convencido de lo que quiere. Capaz de decidir como comportarse y relacionarse, que comprar o consumir. Personas en definitiva perfectamente capacitadas para decidir por ellos mismos. Sin tener que sentirse influidas por algo en concreto. Justamente idéntica reflexión a la de Gracias por fumar.

                                   
                                               

                                     

5 comentarios:

Josep Capsir dijo...

Te has pasado tres pueblos y cuatro semáforos, jeje, pero es una lectura amena de leer y unas reflexiones de lo más acertadas. El cine ha sido una plataforma publicitaria de marcas como Marlboro, Coca Cola, Pepsi o Gulf. Recuerdo la película "Esencia de mujer" donde Al Pacino publicita en más de tres ocasiones la marca Jack Daniels; siempre ha sido una manera de identificar un producto con un personaje carismático; como los Lucky Strike de mi adorada Audrey; también recuerdo una película en la que Don Johnson interpretaba a un personaje que directamente se llamaba Marlboro; evidentemente un tipo duro.
No es extraño pensar, pues, que aunque encubierta o subliminalmente, alguna marca continúe subvencionando alguna película o serie de televisión para poder colar algún atrezzo publicitario.
Gracias por asomarte a mi ventana.

pseudosocióloga dijo...

A mi no me ha parecido tan largo, eso sí si quitas el párrafo repetido mucho mejor.
Yo estoy por las libertades personales y el que se deja influenciar por la publicidad creo que las asume.

La pequeña Meg dijo...

Vaya post!! Aqui estoy, devolviéndote el saludo y cotilleando tu blog, me gusta!!! No he visto la peli que mencionas, ni Mad Men, que me la han recomendado muchas personas!! Un abrazo!!

Verónica dijo...

Yo también estoy vinculada al sector hostelero (negocio familiar: http://restaurantemorro.blogspot.com) y como es de más de 100 metros tuvimos que decidir hacerlo "sin humo" la vez anterior. Ha habido gente para todo, los que se han ido a otro sitio por no poder fumar, los que se han encendido un cigarrillo amenazando "llama a la policía" y gente que lloviendo a mares ha salido fuera a fumar. Pero un día nos pasó esto: http://historiasdeveronica.blogspot.com/2009/10/inspector-de-sanidad-camuflado-o.html

juan andrés estrelles dijo...

Hola Verónica, ante todo bienvenida a este rincón es un placer.
Tras leer tu post sobre el posible inspector camuflado coincido plenamente contigo, la cosa olía a cuerno quemado. En mi trabajo hemos vivido experiencias similares sobre todo con individuos que más tarde se confirmó buscaban trabajadores sin contrato. El caso es que teniendo un negocio abierto al público nunca se sabe por donde te pueden venir los ¨embolados¨, especialmente los relacionados con la burocracia. Un abrazo y una vez más gracias por venir.