La verdad es que no sabría decir por que decidí crear este blog. Lo más sencillo, sería reconocer que siendo el escribir historias algo que siempre me ha gustado. La posibilidad de exponerlas para que cualquiera pueda leerlas me incentivó a tomar la decisión. Sea como sea, esta resultando una interesante experiencia, un atractivo divertimento del que quiero hacer participe a todo el que guste.







Para cualquier sugerencia, crítica u opinión.






jaestrelles@gmail.com






























lunes, 28 de enero de 2013

Colaboración (Emergencias IX)


Mierda Castillo¡¡ Un picoleto¡¡ ¿Pero que coño ha pasado? Joder¡¡ Solo nos faltaba esto.
-¿Qué, que ha pasado? ¡Tú me preguntas que ha pasado¡ Desde luego tío eres la hostia.
-No me jodas que esperas que te diga. Si llego aquí y te encuentro en tan buena compañía. Joder si es que parece cosa de chiste. Se abre la puerta y entran un munipa, dos maderos y un picolo. Para troncharse ¿No crees?
-Lo que creo. O sería mejor decir lo sé. Es que empiezo a estar hasta los cojones de todo y de todos. Este puto caso se ha convertido en una pesadilla. Donde todo el mundo quiere meter baza y tiene algo que decir. Tú mismo que has estado tranquilamente manteniéndote en un segundo plano. Parece que te crees ahora con la potestad para ponerte a protestar por que no degustan las compañías.
-Hombre…
-Deja que termine¡¡
-Pero..
-Ni una palabra¡¡ Estoy seguro de que te has puesto las pilas. Se te nota que incluso has dado con algo. Pero a mí me has dejado con el marrón de dar la cara y coordinar el sarao. Y bien que me estáis dando entre todos. Me siento como un jodido casco azul colocado en tierra de nadie. Encima ahora apareces y viendo el panorama. Empiezas a protestar y a ponerte de morros como si fueras un crío a quien le han quitado un juguete y se siente desplazado. Justo la misma mierda que hace un rato le he tenido que aguantar al capullo de Morales. Cuando se ha enterado que íbamos a tener que currar con un enlace de los picoletos. Es demencial me reclamáis explicaciones a mí. Que no soy más que un mandado a quien el Capitán parece empeñado en desquiciar a base de marrones. Mierda¡¡ Riesco es el único que de momento no ha protestado. Aunque tampoco creo que le haga mucha gracia estar aquí. Especialmente viendo el careto que has puesto al verle. Ninguno de nosotros quería esto, pero que yo sepa tampoco nos queda otra. Así que toca aguantarse y ponerse a currar. Si no ya sabéis, solo tenéis que solicitarle al Capitán que os retire del caso. A mi me la suda, solo quiero que dejéis de machacarme con lloriqueos. 
-Lo siento tío tienes toda la razón, perdona. Soy un insensible. Tú cargando con el marrón y yo poniéndome celoso por tonterías. Como si no hubieras estado aguantando ya suficientes presiones.
-Capullo¡¡ Eres el cabrón más hijo de puta que…
-Ya, ya ya¡¡ Joder Castillo que esperas que te diga¡¡ Que soy un cabrón. Pues si lo soy¡¡ Un jodido y retorcido cabrón egoísta. Y tú bien que lo sabes. Vale entiendo que te cabrees conmigo me lo merezco. Prometí colaborar pero la verdad es que sigo dejándote todo el ¨embolao¨. Este ¨apaño¨ es una mierda y maldita la gracia que me hace tener que tragar. Vale¡¡ Pero tienes razón, ahora estoy aquí. Ya te has desahogado, me tienes a tiro, tú mandas. ¿Qué quieres que haga?
-Tomemos café.
-¿Cómo?
-Café bien cargado y algo para mojar. Llevamos horas con esta mierda y lo que nos queda. Vayamos con los otros, tomemos un café y decidamos como vamos a enfocar todo esto.
-Yo pensaba que estarías deseando saber lo que te traigo.
-Por supuesto, pero eso será cuando estemos todos. Va en serio primero el café.

-Bueno pues ya nos hemos presentado y tomado café. ¿Terminó el recreo? ¿Seguimos con el caso?
-Eso, eso dejémonos de cháchara y metámosle mano al asunto. No se ustedes, pero a mi seguro que no tarda en llamarme el inspector jefe para que le cuente como va todo. La verdad no sé que necesidad había de hacer esta pausa. Cuando lo importante es ver de resolver el asunto. Por no hablar de que ustedes ya han tenido oportunidad de hacer su aparte. Creía que aquí estábamos para colaborar.
-Disculpe sargento Morales pero lo de esta pausa ha sido cosa mía. Tal vez usted no lo entienda pero me hacia falta tomarme un respiro. En cuanto al aparte le aseguro que no hemos estado hablando de los detalles del caso.
-Si eso sargento no se nos ponga celosote hombre. Entienda que como toda pareja en ocasiones necesitamos un poco de intimidad.
-Vale Calero déjate de paridas y no la liemos más. Morales tiene razón todos hemos de rendir cuentas. Así que empieza a darle a ese piquito de oro. Veamos lo que traes y de que nos puede servir cuando hablemos con los dos pájaros que tenemos en la jaula.
-Marchando. Por cierto les habéis sacado algo.
-El sargento Riesgo los trajo hasta aquí pero nada. Morales y yo ni siquiera hemos llegado a verles. Están totalmente vírgenes.
-Entiendo. Aparte de que expliquen todo el tinglado de las cámaras y tal. ¿Hay algo más que se les puede imputar?
-Bueno no tienen antecedentes. Pero sabemos que filmaron la caída. Así que de la omisión del deber socorro no se libran. También tenían una pequeña cantidad de hachis y presentaron resistencia a la autoridad cuando les sorprendimos fumando porros. Y una vez reducidos, comprobamos que en el bolsillo de la chaqueta uno llevaba un cutter. Lo que podríamos considerar  posesión de arma oculta.
-La hostia sargento hay que ver como se las gasta usted, los tiene pillados. Ves Castillo eso es efectividad si señor. ¿Tenemos confirmada la identidad de la victima? 
-Si. Las huellas confirman que es José Aroca Zarco. Detenido un par de veces por alteración del orden y otras cosas por el estilo. Joder Calero¡¡ Hay posibilidad de que nos digas con que coño te has topado.
-Si eso, pensaba que era usted quien tenía que contarnos algo. Pero no para de hacer preguntas y aún no ha soltado prenda.
-Tranqui Morales solo estaba contrastando un poco los datos. Quiero dárselo todo clarito para cuando se lo pase a su inspector. Ya sabe esto es un trabajo de equipo, estamos colaborando.
-No se pase de listo Calero. No estoy para gilipollezes.
-Se acabó¡¡ Ya vale de medirse las pollas como si fuerais niñatos. Estamos a lo que estamos. Calero por tú padre empieza a cantar.

-Lo siento detective castillo. Disculpen que interrumpa, pero hay una llamada para el sargento Morales. Es de su central parece urgente.

-Mierda¡¡ Es que lo sabía.
-Animo sargento el deber le llama. Nosotros seguiremos con la investigación. Quien sabe igual entre tanto hasta resolvemos el caso. Pero tranquilo que cuando vuelva le tendré listo un resumen.
-Que le jodan¡¡ 


lunes, 14 de enero de 2013

Puzzle (Emergencias VIII)


-Mírala ella que graciosa. Anda que no te lo estas pasando bien hoy machacándome a tu gusto.
-Por favor, no me llores¡¡ Me lo has puesto a huevo. Así que no empieces a hacer pucheros. Como si Calero y tú no supieses la suerte que tenéis con migo. He tenido que pedir que me cubran en la centralita. Para salir al jodido pasillo, y aquí estoy plantada. Contándote todo lo que he podido averiguar a base de pegar la oreja y pedir favores a unos y otros. Encima te querrás quejar.
-Quejarme¡¡ Eso jamás. Eres un sol, no me cansaré de repetirlo.
-Creo que voy a colgar.
-Lo siento… Perdóname era un abroma. Con tanto estrés y tanta historia. Un poco de cachondeo me está viniendo de perlas para despejar la cabeza. Pero ya sabes que apreciamos un huevo toda la ayuda que siempre nos das.
-Apreciáis un huevo¡¡ Desde luego hijo hoy estás que te sales con los halagos.
-Que no mujer¡¡ Tú ya me entiendes. Anda dime…¿Alguna novedad de tú picoleto?
-Primero no es ¨mi¨ picoleto , de hecho ni siquiera es él, sino ella. Una chica muy maja la conocí en un congreso. De vez en cuando salimos de compras o a tomar un café. Así que cuando ocurren estas cosas podemos hablar y si se tercia echarnos un cable. Un poco de buen royo es lo mejor para evitar tantos celos y tanta burocracia.
-Mira que bien, estás hecha toda una Mata Hari.
-Imbécil¡¡
-Que sí¡¡ Vale lo que tú quieras. ¿Pero dime se terció? ¿O no se terció?
-Pues si listo se terció. Quien crees que me sopló todo el paripé de la banda de africanos. También me ha hablado un poco del sargento Riesco. Que será vuestro enlace.
-¿Riesco? Nuestro enlace¡¡ ¿De que coño estas hablando? ¿Cómo que nuestro enlace?
-Chitón¡¡ No te me vengas subiendo a la parra. En picolandia la jugarreta de nuestro apaño con los munipas no les ha hecho ni pizca de gracia. Pero al menos tras llevárselos al huerto. El Capitán les endulzó la píldora ofreciéndoles aceptar un enlace. Al parecer todo el montaje de la furgoneta no parece cosa que se planeara en un día. Quien sabe tal vez los sospechosos pudieran contar algo que hubieran visto sobre los africanos del locutorio. Algo que se le hubiera podido pasar al equipo de vigilancia de la brigada de información. Por supuesto aun siendo una formalidad que les repatee, los picoletos han aceptado.
-Por Dios este tío es un monstruo¡¡ Mi héroe¡¡ He de reconocerlo menuda jugada. Más que me pese lo del  enlace.
-Espera que se entere Calero.
-Mierda¡¡ No me lo recuerdes. Está puta noche promete ser histórica. Los munipas ya nos han encasquetado al sargento Morales como enlace.
-Hay que joderse Morales¡¡ Calero le odia debe de estar que trina.
-Exacto. Así que a mi me toca hacer de arbitro y poner la cara. El Capitán me está matando con todo esta historia de intrigas y apaños. Solo me faltaba cargar también con el picolo.
-Si como la guinda del pastel.
-Esperemos que no sea una guinda muy amarga. ¿Dime que sabes del tal Riesco?
-Según mi contacto no es mal tipo, un poco estirado pero concienzudo y con aptitud.
-Genial¡¡ Acabas de describirme el perfil del nuevo picoleto del siglo veintiuno. La verdad esperaba algo más útil, con que poder manejarle.
-Mierda¡¡ Es que esperas que te lo de todo hecho. Apunta¡¡ Hace cinco meses que llegó a este destino. Antes se tiró tres años y pico entre Logroño, Vitoria y Zaragoza. Investigando bandas que se dedican al robo de vehículos y equipamiento industrial y de construcción, para mandarlos al extranjero.
-Bien¡¡ Ves como yo sabía que podías hacerlo mucho mejor.
-Gilipollas¡¡
-Lo siento he de dejarte el sargento Morales acaba de llegar. Gracias si tienes alguna otra cosa ya sabes me das un toque.
-Si Bwana. Se le ofrece alguna cosa más a su excelencia. 
-Claro¡¡ Si te parece ya puestos. También podrías ver de localizar a Calero e irle preparando. Para que se vaya haciendo a la idea ya sabes.
-Que te jodan¡¡

-Joder ¡¡ Bien muy bien si señor os lo habéis ¨currao¨. ¿De donde dices que ha salido esto?
-Del vecino del sexto A, está esperándonos en su casa con la llave. ¿Podemos entrar? ¿No hay que esperar una orden?
-Orden¡¡ Que orden y que ocho cuartos adelante. Es el dueño el que nos abre colaborando libremente. Claro que podemos entrar y revisar lo que encontremos. No hay problema. Solo dadme un minuto para que piense un poco. Recapitulemos, dices que el del segundo C te aseguró haberle visto esta misma tarde. 
-Correcto. Se lo cruzó de pasada en la cafetería al otro lado de la plaza. También podemos volver a hablar con el. 
-Si bueno vayamos por partes, encajemos de momento las piezas que tenemos. A ver que tal queda el puzzle. Santi tú conmigo, Ruiz avisa a la científica antes de que se marchen. Luego pasas el nombre y el teléfono para que los investiguen y vienes a reunirte con nosotros. Los demás terminad aquí y mirad si los de afuera han dado con algo que nos pueda servir. A la más mínima novedad dadme un toque. Esto marcha, os estáis portando. Buen trabajo seguid así. Ahora vayamos a ver que nos cuenta ese ciudadano del sexto.
-¿Entonces crees que hemos dado con algo? ¿Hay trato?
-Que si hombre tranquilos que lo prometido es deuda. El próximo viernes tenéis una ronda pagada por cuenta del detective Castillo.


-Lo siento no quería interrumpir. No me había fijado en que hablaba por teléfono.
 -Tranquilo sargento no pasa nada. Era de nuestra central me estaban confirmando algunos datos. Pero en fin usted y yo ya podemos ir hacia allí.
-Si claro miré por donde resulta que esta noche vamos a acabar trabajando juntos. Es curioso como en ocasiones suelen rodar las cosas.
-Cierto usted que lo diga.
-¿Por cierto alguna novedad más?
-¿Perdón?
-Ha dicho que hablaba con su central. Según me comentó el Subinspector ya tenemos el nombre de la víctima.
-Bueno así es  tenemos un nombre. Pero ya sabe necesitamos una identificación oficial. De momento no tenemos nada más al respecto. Veamos que nos tienen preparado cuando lleguemos. Acompáñeme iremos en mi coche será lo mas practico.
-Pero no veo a su compañero. ¿Viene con nosotros?
-No. Calero se quedará por aquí otro rato, terminando de comprobar un par de cosas. Le gusta dejarlo todo atado.
-Si claro entiendo. Es solo que según tengo entendido en la cámara de la victima se ve como accedió al edificio. A falta de identificarle oficialmente, tenemos además una idea aproximada de cuales eran sus intenciones. Cosa que supongo que les sacaremos a los detenidos de la furgoneta.
-Me da la impresión de que a esa reflexión va a añadirle un pero.
-Bueno detective entienda que más que un pero es una duda. Si más o menos sabemos por que subió y como cayó. El asunto puede decirse que esta completo. No entiendo por que mi subinspector, habla de una teoría del detective Calero sobre algún tipo de trampa. No parece que haya nada raro para dar pie a esa teoría. Aparte de unas barandillas limpias e impolutas. ¿O si?
-No. Esas barandillas son las que nos traen con la mosca detrás de la oreja. Hemos de descartar sin duda, que puedan guardar cualquier relación extraña con lo ocurrido.
-¿Nos traen, hemos? Creía que era una hipótesis de Calero.
-La suscribo. ¿Le extraña? No está de acuerdo en comprobar que no nos dejemos ningún cabo suelto.
-Bueno…no, no es eso. Pero entenderá que la cosa parece bastante clara. Vamos¡¡ Es lo que se suele decir, si parece y camina como un pato… Ya se que desde un principio el caso ha raro de cojones. A lo que habría que añadir lo reconozco. El desafortunado incidente de nuestra actuación inicial. Pero ahora las piezas empiezan a encajar de forma más razonable. No como al principio cuando si no recuerdo mal. Usted mismo calificó el asunto como opereta.
-¿Opereta? Perfecto¡¡ Me alegro de que lo recuerde. Esto ha sido como una ópera si señor una autentica ópera bufa. Pero como ocurre en el caso del pato. También sabrá lo que dicen de la ópera. La función no termina hasta que no canta la gorda.
-Ópera¡¡ La gorda¡¡ ¿Me está tomando el pelo?


martes, 8 de enero de 2013

Información (Emergencias VII)


-Si me permite Capitán pondré al sargento Morales y a su gente al tanto de la situación.
-Por supuesto Subinspector, le esperare en el coche vayamos ahora a tomar ese café del que hablamos. Seguro que los detectives agradecerán poder  seguir trabajando. ¿Verdad?
-¨Susordenes¨
-Perfecto así me gusta Castillo ya sabe que confío en usted….en ustedes. Hala al tajo, a ver si afinamos y sacamos pronto esto de en medio.

-Hay que joderse¡¡ Si no querías caldo un jodido perol. Mierda!! Como odio que se anden con politiqueos.
-Por Dios Santo Calero cierra el pico que te va a oír.
-¿Crees que le importa? Qué ahora mismo es capaz de escuchar a alguien más que así mismo. O a alguien que se afane en lamerle el culo. Mírale que satisfecho se le ve de si mismo. Mañana en la central se pondrá las botas presumiendo de cómo se ha salido con la suya.
-Pues más que nos pese. Hay que reconocer que ha estado listo jugando sus bazas. Lo que de paso puede que nos vaya a venir bien a nosotros. Las cosas podrían haberse puesto muy feas, pero mira por donde al final nos tocó la de cal. Veamos si podemos sacar algún partido.
-Si claro como no. Ya le has oído, espera mucho de ti barra nosotros.
-Eres la hostia no me vengas ahora con esas. Que no estoy para escenitas de celos ni gilipollezes por el estilo. A ti te encanta mantenerte en un segundo plano y dejar me a mí dando la cara. Solo espero que de esta no me la partan.
-¿De que hablas?
-Hablo de que mucha palabrería pero algo se guarda. Morales estaba conmigo cuando hablé con el Capitán. Así que no le conté el espectáculo que habían organizado los munipas alterando todo el escenario. Pero está claro que alguien le fue con el cuento.
-Mierda¡¡ Seguro que esa la tiene guardada.
-Apuesta por ello.  

Ring, ring, rinnng

-Es Márquez, quedó en avisarme si se enteraba de algo más.
-Vale yo iré a comprobar esas barandillas y a ver si doy con algo interesante. Hablaré con los nuestros para que empiecen a averiguar todo sobre ese piso.

Ring, ring, rinnng

-¿Qué hacemos con Morales?
-Joder¡¡ Vale tenemos que apechugar con el y prometo hacer mi parte. Pero mantenlo lejos de mi otro rato.
-Otro rato¡¡

Ring, ring, rinnng

-No empecemos otra vez. Sabes que no le aguanto y que la cosa es reciproca. Tengo que hacerme a la idea, solo el tenerle cerca me pone de mala hostia. Así que hazme el favor, ve con el a la central. Yo llegaré lo antes posible, te lo prometo.
-Mierda¡¡ Por que siempre dejo que me líes. Anda, lárgate cabronazo.

Ring, ring, rinnng

-¿Que hay Márquez? Esta noche los de telefónica van a tener que hacernos descuento.
-Solo espero que no tengas una novia de esas que espía el móvil. Por que si no vas a flipar.
-Menos guasa sabes que estoy más solo que la una. Pero dejémonos de elucubrar vayamos a lo que interesa.
-Eso, eso tú dirás. Que por el tonito relajado que te gastas, está claro que al menos de esta os habéis librado.
-Bueno digamos que estamos con la condicional. Por lo que veo las noticias vuelan, ya estás al tanto.
-Algo sé. Pero chico no pareces muy optimista. Pensaba que ese apaño del Capitán con los munipas. Para torear a los picolos y birlarles la furgoneta con los dos detenidos. Os vendría al pelo, tengo entendido viene todo de camino hacia aquí. Por lo que parece será todo lo que necesitáis para cerrar el caso. 
-Menos lobos caperucita no adelantemos el final del cuento. Además ese apaño del Capitán me tiene mosca. Está claro que se aprovechó del desaguisado que montaron los munipas cuando llegaron. Para presionarles y hacerse con su apoyo y dejar fuera a los chicos de verde. Que tampoco se que demonios pintaban por aquí. ¿Pero como sabía el Capitán de la cagada de los munipas? Dejé claro a los nuestros que no empezaran a largar hasta que no saliéramos de aquí.
-Esparza.
-Coño¡¡ Quieres decir que el doctor le dio el soplo.
-Castillo alma de cántaro como puedes seguir viviendo en la inopia. ¿Es que no has aprendido nada de Calero? Joder, nunca pensé que pudiera llegar a decir eso. El equipo de tú buen doctor es el único de toda la unidad sin problemas de presupuesto. Cuando se os envió ahí había un diputado dando la lata por que tenía un fiambre pringando la acera. El Capitán no iba a dejar que nada se le fuera a ir de las manos. Esparza tendría que haber acudido a encargarse del muerto del rocódromo. Era el caso que le correspondía por turno. Le mandaron con vosotros para supervisarlo todo y a todos.
-Esto es una mierda¡¡¡
-Exacto. Bienvenido al mundo real. Esparza no es mala persona pero tiene muy claro cuales son sus prioridades. Mira por donde al menos esta vez su soplo puso al Capitán en situación de ventaja. Le ¨vendió¨ al ayuntamiento la idea de suavizar la cagada de los munipas controlando la información. No sabemos lo grabaron esos tíos. Pero con tanta cámara y si estaban relacionados con el fiambre. Podía haber material comprometedor. Los picolos estaban haciendo un seguimiento a un locutorio situado allí al lado. Lo controla una banda de africanos de esas que tocan todos los palos. Trafico de marfil, animales de especies protegidas, diamantes ilegales, prostitución. Unos ¨angelitos¨ a los que vigilaban desde piso cercano. Pero hace una par de semanas que ya no hay movimientos raros. Los traficantes han cambiado de sitio. El segurata al que habían interrogado días atrás por si había notado algo que les pudiera ser de ayuda. Vio a los picolos cuando salían del piso tras desmontar el operativo de vigilancia. Acababa de llamarnos a nosotros y a los munipas para avisarnos de la furgoneta. Pero en un arranque de colaboración ciudadana también les dio el cante a ellos.
-Un buen samaritano de pro. Si es que igual que los hay que no llegan, otros se pasan tres pueblos.
-Ya te digo. La ha echo buena, menudo pifostio había montado.
-¿Pero como diablos se las arregló el Capitán para salirse tan rápido con la suya?
-Acordó con los munipas. Vender la moto de que ellos ya habían detectado la furgoneta en un principio. Al acudir por el aviso del muerto. Pero tras darnos cuenta de que el asunto podía ser más delicado de lo que parecía. Ya sabes por lo del diputado y demás. Entre todos se había decidido controlar a los tipos y no interceptarlos de inmediato.  Para ver que era exactamente con que nos podíamos encontrar. Vamos que al entrometerse, los picolos habían terminado jorobando un plan conjunto entre los munipas y nosotros.
-Hay que joderse¡¡ ¿Como han podido tragarse eso los picolos? Eso no es vender la moto, eso es echarle un morro que se lo pisa. De donde demonios dices que sacaron a este Capitán. ¿Y como es que tú sabes ya tanto?
-Dios Castillo¡¡ La información es poder. ¿Es que no te enseñaron nada en la academia?   

viernes, 4 de enero de 2013

Play (Emergencia VI)


-Ja¡ Listo. Este si que si. Conexión aceptada ábrete Sésamo.
-Bien tenemos imagen¡¡
-Coño¡¡ Es cierto parece que empieza a verse algo
-Pues claro¡¡ Que te dije Calero. Mújica es un hacha para estas cosas.
-Chitón. De momento apenas se ven unos pies y tramos de acera. Joder está moviendo la cámara. Ese es su careto¡¡
-Bueno quedó bastante desmejorado tras la caída, pero si yo diría que es el.
-Parece que está diciendo algo. ¿No podemos oírlo? Que diablos pasa con el sonido.
-Mierda¡¡ Voy, voy con el audio…. Ya¡¡ 

-Probando uno, dos, perfecto¡¡¡… Bien allá vamos, agarraos. 

-Joder menuda voz de pito tenía el colega. Suena un huevo de raro.
-He de ajustar el enlace o puede que sea cosa de la conexión a la cámara. Dame un par de minutos.
-Un par de minutos¡¡ Ni hablar hemos de verlo ya, déjate de enlaces y hostias. Solo escuchándoos se me esta haciendo la picha un lío.
-Joder Calero¡¡ Desde luego mira que eres bruto. Será un momento ya has visto que Mújica se lo esta currando. Deja que lo revise con esa voz se escucha fatal. Tal vez se nos pase algo que diga y sea importante.
-Que si… Vale tienes un minuto. Espero que valga la pena y con tanto meneo la cámara captara algo útil. Por que de momento apenas le hemos visto los pies y el careto. Mira ahora se le ven las manos¡¡ Dios que dedos parecen zarpas.
-Si largos y fuertes.
-Si un encanto. Ya te digo. Si es que en lo que no os fijéis las mujeres. 
-Bueno Calero ya sabes lo que dicen de los tíos manos y dedos grandes….

Ring, ring, rinnng
-Si¡¡
-¿Ha llegado el Capitán?
-No. ¿Has podido saber algo más?
-Negativo. Por aquí no he podido averiguar nada más, y mi contacto en picolandia esta de libre.
-Joder¡¡ Pero esa gente no esta siempre quejándose de que el régimen militar les obliga a estar permanentemente de servicio. Por Dios, si ya ni llevan tricornio¡¡
-Vale Castillo no te embales. Ha prometido que hacer unas llamadas. Me avisará en cuanto tenga algo. ¿Y tú qué, tienes algo?
-Hay sangre por media fachada así que Esparza confirmará que le mató la caída. Pero no sabemos como accedió al edificio. Nadie le abrió, la terraza estaba cerrada y los balcones también.
-Joder, es una plaza bastante grande y con transito. ¿Nadie vio nada?
-De momento parece que no. Pero tampoco tengo bastante gente como para ponerles a rastrear puerta por puerta. Dependo de los munipas para controlar el escenario. Coño si ni siquiera sabíamos lo que pasaba al otro lado de la dichosa glorieta.
-Podrías acercarte o… enviar a Calero.
-Joder Márquez estas de coña¡¡
-Vale, vale lo retiro. ¿Pero y en vuestra cámara qué?

-Cuatro. Huf, huf, huff… Cinco esto es la hostia. Huf, huf, huf, huff… Seis. Vamos¡¡ Huf , huf, Haaag.

-Dios¡¡ Que hostión.
-Ya te digo. Joder, pone los pelos de punta.
-Bueno vale menos cháchara, al lío no os despistéis. Pásalo otra vez. Solo ese mismo fragmento.
-Joder Calero otra vez ¡¡ Tengo el estomago revuelto de ver como se estampa ese pobre desgraciado.
-Si. No has tenido bastante, este es el quinto pase. Chico mira que eres macabro.
-No me jodaís, vale. No se trata de ver la caída, sino como y por que ocurre.
-Pues ocurre por que este tío estaba flipaó.
-Eso¡¡ Zumbado y flipado. En el video se ve bien clarito no se que más necesitas. 
-Mierda¡¡ Susana quieres darle a este trasto de una puñetera vez. ¿O es que voy a tener que hacerlo yo?
-Tú¡¡ Con esas manitas. Ja¡¡ Ya me gustaría a mí verlo.
-Susana te estas jugando un paquete¡¡
-Vale, vale. Haya paz, atentos que ya empieza.

-Tres. Ya¡¡ Huf, huf, huff...Cuatro. Huf, huf, huff… Cinco esto es la hostia. Huf, huf, huf, huff… Seis. Vamos¡¡ Huf , huf, Haaag.

-Ahí¡¡
-¿El qué?
-¿Cómo que ahí? ¿Ahí donde?
-En la barandilla, cuando apoya el pie y toma impulso para saltar. Resbala¡¡
-¿Así? ¿De veras?
-Claro resbala¡¡ Por Dios Mújica como se nos ha podido pasar algo así. ¿Como no nos hemos podido dar cuenta? Resbala¡¡
-Iros los dos a la mierda. Vale¡¡ Me estáis hinchando los cojones.

-¿Por Dios se puede saber a que diablos vienen esos gritos? ¿Qué coño pasa aquí?
-Castillo¡¡ Por fin. Estos dos me están sacando de quicio. Tienes que ver algo. Joder ¿Dónde coño te habías metido? Traes cara de estreñido, mierda me estás acojonando.  
-Mierda¡¡ ¿Has dicho mierda? Perfecto¡¡ No tienes ni idea de cuanta tenemos encima. Así que por nuestro bien, espero que entre tanto jaleo halláis sido capaces de dar con algo sustancioso. Por que unos minutos nos va a caer la del pulpo. Así que no estaría de más tener algo con lo que capear el temporal.
-Pues de eso hablaba con este par... Pero oye que de demonios hablas, en serio me estas cortando el royo.
-Calero por tú padre¡¡ Dime que es lo que tienes.
-Joder con las prisas¡¡ Está bien Mújica dale al play, sin sonido. Atentos, puede que no sea nada pero fíjate, esto me mosquea. Es el último tramo de la grabación. No sabemos por qué. Pero el tipo va pasando de balcón en balcón a toda hostia. Las imágenes no es que sean precisamente en tecnicolor. Pero fijaros en las barandillas de los dos últimos balcones. Apenas si hay luz y pese a todo relucen. Están muy limpias, la hostia de limpias. Ahí es donde resbala.  
-Coño Calero¡¡ Estas insinuando que al tipo se la jugaron.
-Solo digo que hay que ver esas barandillas. Todo en este asunto esta resultando un huevo de raro. Esta noche no paramos de toparnos con sorpresas.
-Si y eso que aun no conoces la última.
-¿La última? ¿De que coño hablas? Ahora eres tú quien tendría que empezar a largar.
-Esta no era la única cámara que había aquí esta noche. En una furgoneta justo al otro lado de la plaza. Dos tipos tenían montado un puto estudio móvil.
-No me jodas¡¡ Que estaban haciendo aquí. 
-No tengo ni pajolera idea. Pero mira por donde ahí llega el Capitán, ahora mismito nos vamos a enterar. 

viernes, 28 de diciembre de 2012

Circo (Emergencia V)


-La llevaba sujeta al pecho con un arnés bastante curioso. Parece un modelo muy sofisticado y a parte de estar cubierta de sangre. A simple vista no se aprecia que este dañada.
-Una cámara¡¡ ¿Para que coño llevaba una cámara?
-Chitón Calero¡¡ Gracias Doctor si pudieran limpiarla y pasárnosla. ¿Tenemos forma de ver lo que sea que tenga grabado?
-Susana, mi ayudante os la preparará. Tiene un portátil en la furgoneta quizás pueda echaros una mano.
-Perfecto Doctor, pues si no le importa se la robaremos un rato.
-Si¡¡ Eso sería un puntazo.
-Calero no me sea borde que le conozco¡¡
-Tranquilo Doctor le prometo que lo mantendré atado.
-Más le vale Castillo. Aun que les advierto que la chica muerde.
-Mira que graciosillos. Ya os vale y luego resulta que yo soy el salido.

-Perdona Susana, el Doctor Esparza nos ha dicho que quizás con tú ordenador; puedas ayudarnos a visualizar la grabación de esta cámara.
-¿Ayudaros? Claro, me tiene intrigada ver en que queda todo esto. Primero que si era un ajuste de cuentas, luego un suicida, después  un ladrón y ahora tal vez un paparazzi. Lo que guarde esa cámara promete ser de lo más interesante.
-Un paparazzi ¡¡ No me jodas solo nos faltaba eso.
-Vale Castillo no te ralles. Ya sabes como es esto. Susana y los chicos simplemente están especulando. Es lo que pasa siempre, cuando te encuentras con un caso un tanto extraño.
-Exacto. Veamos si puedo ayudaros, echémosle un vistazo a esa cámara. Seguro que aclarara más las cosas.
-Si, y sin duda que será menos asqueroso que seguir recogiendo todo este pringue. ¿Por Dios Santo que es eso?
-Pringue¡¡ Pero mira que eres bestia Calero. Son partes del cerebro de este pobre tipo. Cosa que dudo que encontráramos dentro de tú cabezota. Hay que recoger todo esto con mucho cuidado que esperas que le demos un manguerazo.
-Mujer¡¡
-Bueno vale no empecemos. Veamos si nos sirve ese ordenador. ¿Vale?
-Si eso. Dejad que eche un vistazo a esa entrada. Parece una conexión USB típica. Supongo que los cables que tengo servirán, pero vayamos a la furgoneta. Precisamente veo que Mújica esta allí el también nos puede echar una mano.
-¿Mújica, vuestro chofer?
-Menos coña listillo. Aparte de chofer Mújica es ayudante de laboratorio. Le va todo este tema de la informática. Si resulta que con la conexión directa no basta. Seguro que el sabe como conseguir unos drivers.
-¿Drivers, que coño es eso?
-Por Dios Calero. ¿Pero tú en que mundo vives? Los drivers son enlaces permiten conectar entre si programas distintos.
-Ostras Calero¡¡ No será que tú necesitas uno de esos para relacionarte con la gente.
-Iros los dos a la mierda¡¡
Ring, ring, rinnng
-Hay que joderse es de la central.
-Mira que bien tú amigo el Capitán vuelve a echarte de menos.
-Cabrón seguro que tiene el teléfono apagado.
-En realidad está en modo silencio, en días como este es mano de santo para evitar que te agobien con chorradas. Para que luego digas que no controlo estas cosas. Tú eres quien no aprenderá nunca mi pequeño saltamontes.
-No me vengas tocando los cojones¡¡
Ring, ring, rinnng
-Ya estamos. Si os parece voy preparando la cámara mientras vosotros seguís con vuestra riña de enamorados.
Ring, ring, rinnng
-Venga Castillo es coña¡¡ No te me mosquees ahora y coge el puñetero teléfono. Yo mientras estaré con los chicos viendo que se le puede sacar a la jodida cámara.
Ring, ring, rinnng
-Está bien, pero ojito con cagarla. Dios¡¡ Todo este asunto se esta poniendo raro de cojones.
Ring, ring, rinnng
 -Diga¡¡
-Joder¡¡ Ya creía que habías olvidado como descolgar el puto teléfono.
-¿Márquez? ¿Eres tú?
-No soy tú jodida hada madrina. Aunque teniendo en cuenta el afecto que me mostráis. La verdad, no se por que coño me preocupo tanto por salvaros el culo.
-Vale Márquez no divagues. El papel de mártir como que no te va nada. Así que al lío. ¿De que coño va todo ese royo? El caso es raro, pero no parece que vaya a descontrolarse. Los munipas montaron un poco de circo y la cagaron. Pero cuando se sepa son ellos quienes van a tener que apechugar.  Ya he hablado con el Capitán. Así que se ha apresurado a desentenderse del tema.
-A ver Castillo cariño, tanto juntarte con Calero te está volviendo un pelin lentito. Si de veras crees, que te estoy llamando únicamente por que me apetece oír tú voz sensual y aterciopelada. Vas listo. En cuanto al Capitán, acaba de salir hacia ahí cagando leches con un cabreo de la hostia. La verdad, esa apatía de la que hablas se le ha quitado de golpe.
-Hacía aquí¡¡ ¿Pero que coño dices?
-Perfecto veo que por fin he conseguido captar tu atención. No te soporto cuando andas acarajotado. 
-Márquez por tu madre¡¡
-De mi madre no, de la vuestra  ha empezado a acordarse el Capitán. Cuando ha llamado uno de nuestros coches para dar el aviso. Ahí enfrente, al otro lado de esa plaza que tenéis convertida en una jodida verbena. El segurata  de un edificio de oficinas ha pillado metidos en una furgoneta, a dos individuos sospechosos cargados con todo un equipo de grabación.
-Hay que joderse¡¡
-Ni te imaginas cuanto.
-¿Está relacionado con nuestro asunto? ¿Se han hecho los nuestros cargo de los tipos?
-Ese es el tema mi querido Castillo. El segurata nos pasó el aviso de que estaba pasado algo raro. Pero cuando los nuestros acudieron a su llamada. Se lo encontraron acompañado de cuatro tíos sacando de la furgoneta sin mucha delicadeza a los sospechosos.
-¿El segurata y otros cuatro tíos?
-Cuatro tíos… que resultaron ser del servicio de información de la guardia civil. El asunto de la detención se embrolló un poco y ya te puedes imaginar el resto.
-Picolos¡¡¡ Mierda, mierda, mierda. Esto es un puto circo.

martes, 18 de diciembre de 2012

Enigma (Emergencia IV)


Ring, ring, rinnng
-Vaya que original un politono de teléfono antiguo.
-Si…Disculpe.
-Claro, como no.
-¿Diga?
-¡Joder Castillo¡ ¿No le dijo Márquez que llamaran para ponerme al corriente cuando estuvieran sobre el terreno? ¿Por qué supongo que ya se habrán podido hacer una idea de que coño esta pasando por ahí? A que cojones viene tanto jaleo.
-En ello estamos mi capitán. Precisamente Calero anda distribuyendo a los nuestros que acaban de llegar. Mientras que yo recababa la información que nos acaban de pasar los municipales. Quienes por el momento se estaban ocupando del asunto. Le puedo confirmar que solo tenemos una victima. El revuelo tiene que ver con otro incidente ajeno al asunto y que ya ha quedado resuelto. 
-Entiendo tiene ahí a los munipas pegando la oreja. E imagino que muy satisfechos de ver que han tenido que cubrirnos el culo. ¡Mierda¡ Menuda nochecita llevamos, un tiroteo, una reyerta apuñaladas y un fiambre que ha aparecido en la sala de calderas del club de natación. Estamos desbordados.
-Bueno señor como le digo aquí ya estamos metidos en faena. El doctor Esparza ha empezado a examinar a la victima. En cuanto llegue el resto de su equipo estaremos a tope.
-¿El resto de su equipo? Oiga Castillo, la noche anda muy jodida, y si como dice la cosa no es tan comprometida como parecía y es un simple fiambre. Van a tener que apechugar con los recursos que tiene. ¿Estamos?
-Por supuesto.
-Pues a la al lío y procure que no haya sorpresas.
-¨Susordenes¨ mi Capitán.

-Desde luego hay que ver como se les aprieta el culo a los mandos cuando los a políticos les da por ponerse a patalear. Mi Subinspector también me ha llamado ya un par de veces, para ¨recordarme¨  que debo ofrecerles nuestra colaboración. Aun que claro esta el caso les pertenece.
-¿Ah si, no me diga?
-Le digo, le digo. Es más como usted acaba de apuntar ya tiene aquí a su gente. Pueden hacerse cargo del asunto. Así que lo dicho todo suyo. Nos ocuparemos de despéjarles la calle y si necesitan algo más ya sabe solo tienen que pedirlo.
-Si claro.
-Buenas noches detective Castillo. Como siempre ha sido un placer.
-Igualmente

-Por Dios que pelmazo. Pensaba que no iba a largarse nunca.
-¿Así de veras? Pues gracias por acudir a echarme una mano. No se como hubiera podido librarme de el sin tú ayuda.
-Ya, ya se que te la he jugado. Lo siento, soy un capullo. Aunque sabes también como yo que hoy lo mejor ha sido que me quitara de en medio. Morales es un mal bicho y me la tiene jurada.
-Eso no te lo discuto. Pero y del capitán que me dices. ¿O es que también te llevas mal con tú teléfono y pasas de el?
-Hombre…
-Da igual déjalo. Morales ya se ha quitado de en medio y el Capitán dice que nos apañemos tal cual estamos. Así que dime al menos que aunque sea a medio gas. Tú sesera ha podido hacerse una idea de lo que tenemos entre manos.
-Pues si, mira tú por donde algo te tengo. Estoy fastidiado y renqueante, pero no se que harías sin mi.
-Creéme  yo también me lo pregunto cada día.
-Que te den¡¡
-¿Qué tienes? ¿Sabemos quien es?
-En principio no llevaba documentación y como veras el tipo esta hecho un cromo.
-¡Un cromo¡¡Por Dios como coño han podido dejarle así¡
-Pues sobre eso…
-¡Has dicho que tenemos algo¡ ¿Es el arma?
-¿Arma? No apostaría a que eso lo hicieron a medias entre la gravedad y uno o más de esos balcones tan chulos.
-¡Balcones¡ ¡Joder¡
-Si la verdad es que es una pasada de fachada. Me extraña que no te hubieras percatado con lo que te gusta a ti eso de la arquitectura.
-No me jodas. ¿De verdad crees que es un suicida? Sería tener la hostia de suerte.
-Si como una flor en el culo. He pedido que inspeccionen la azotea para ver si damos con algo. Desde luego eso que pringa la barandilla del balcón del segundo parece sangre. 
-Sería un puntazo. Solo que esa ropa deportiva parece más propia de alguien que ha salido a correr o algo así. No de un suicida. Por no hablar de las lesiones son doce pisos de caída. Pero joder la cabeza parece una pasa.
-Bueno eso tiene una explicación. Supongo que ya te habrás enterado del episodio del munipa deslizante.
-No me hables de eso.
-Tengo que hacerlo. Resulta que en su viaje y tras arroyar al sanitario. El munipa le dio una patada a la cabeza del fiambre. O a lo que quedaba de ella. El caso es que ahora hay trozos de cerebro repartidos un poco por aquí y por aya. Los de la científica van a flipar en colores.
-Genial. Una descripción muy real la tuya. Gracias por el detalle, otra enternecedora imagen grabada en mi mente.
-No me seas nenaza. Mira Esparza esta moviendo el cuerpo parece que tiene algo. Joder¡¡ ¿Qué coño es eso?


domingo, 9 de diciembre de 2012

Despropósito ( Emergencia III )


-Perfecto, ese de ahí es Morales. Hay que joderse, la primera en la frente. Con la de munipas que debe de haber en esta jodida ciudad tenía que tocarnos el.
-Mierda que esperabas. Hoy llevamos todos los boletos del primer premio.
-Nos ha visto ahí viene.
-¿Preparado?
-Ni de coña. La birra y las cortezas de cerdo se están dando de hostias por salir de mi estomago. Como tenga que aguantarle el palique voy a echar la pota. Ocúpate tú, haré como que atiendo una llamada. Que te sea leve.
-¡Cabrón¡
-Vaya por Dios que sorpresa. Mira lo que trajo el gato los detectives Castillo y Calero en persona. Ya iba siendo hora.
-Menos chufla sargento. No creo que sea el momento, así que tengamos la fiesta en paz.
-Entiendo, a ustedes también les han dado ya el toque. Hay que ponerse las pilas. Solo hay que ver lo atareado que llega el detective Calero. Como mínimo debe de estar solicitando una escuadra de refuerzo.
-!Sargento!
-Ya, ya, lo siento. Tiene usted razón. Toca comportarse según el protocolo.  Todo muy profesional. Nada de sano e inocente compadreo.
-Exacto. Así que sí fuera usted tan amable de ir poniéndome al corriente. ¿Sabemos algo del fiambre?
-A parte de que esta muerto. Ni flores.
-Muy gracioso es usted para troncharse. Y del resto. A que viene tanto jaleo. ¿Puede decirme algo de eso?
-Si claro como no. Agarrarse, eso si es para troncharse.
-De veras, pues la verdad yo no le veo la gracia.
-Créame la tiene.
-Mire sargento si está... ¡Coño! Ése de la camilla es un sanitario.
-Si en efecto, uno de los que llegó en la primera ambulancia.
-Que rayos le ha...
-Un brazo roto y esguince de tobillo.
-¿Y en la UVI?
-Ahí  es donde esta nuestro chico. Conmoción cerebral, pero tranquilo parece ser que finalmente la cosa no es tan grave como pintaba en principio.
-¡No me joda¡ hay herido uno de los suyos. ¿Qué pasó les atacaron?
-Bueno más bien podríamos decir que es un caso de fuego amigo. Ya le dije que la cosa tiene su miga.
-¡Fuego amigo! Por Dios. ¿Se puede saber de que demonios habla?
-Vale hombre, no se sulfure. Ve el coche patrulla que hay sobre la acera, fue el primero en llegar. En el iban el agente Robles y un novato.
-¿Ha dicho un novato? Coño… por qué me da que me voy a arrepentir de oír esto.
-Se lo aseguro aún falta lo mejor. El caso es que Robles fue directo a atender a la mujer desmayada. Su marido que era quién había pasado el aviso estaba de los nervios. Gritando no se que sobre una bajada de azúcar, o algo así. La ambulancia y otra patrulla  llegaron  dos minutos después. Los sanitarios se hicieron cargo de la mujer. Así que Robles y los chicos se dispusieron a acordonar la zona. Según parece mientras Robles estaba con el matrimonio. A su novato se le ocurrió acercarse al fiambre para echarle un vistazo.
-¡Cristo¡ Ya decía yo que esto pintaba mal.
-Si bueno en fin ya sabe como es esta juventud de ahora. No hay forma de que presten atención les encanta ir por libre. El caso es que fue entonces, cuando se fijaron en que el novato había empezado a vomitar. Por lo que dicen parecía sentirse bastante mal y de pronto cayó a plomo como fulminado. Robles asegura que el golpe de su cabeza al rebotar contra la acera hizo un ruido de la hostia.
-¿Entonces el novato es el que esta en la UVI?
-Exacto
-¿Y que demonios le ocurrió al sanitario?
-Bueno ya le digo que el golpe del novato fue de impresión. Así que todo el mundo acudió corriendo a ver que le había ocurrido. Sin percatarse de que el chaval había estado echando la pota por media acera. Gálvez otro de los nuestros venía embalado y resbaló. Al caer se llevó por delante al sanitario que salió volando y se estampó.
-¡Al sanitario lo lesionó un municipal¡
-Se lo dije, fuego amigo. ¿Recuerda? Los chicos aseguran que Gálvez hizo una entrada sin balón y con los pies por delante. De roja directa vamos.
-¡No me joda sargento¡ Esto es de opereta.
-Si ya le dije que se iba a reír.
-¡A reír¡ ¡Una mierda¡ La prensa se va a poner las botas en cuanto se filtre el informe.
-Ya te digo.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Sorpresa ¡¡ (Emergencia II)


La Doctora Anchoa tiró del hilo que echó a volar esta historia. Así que va por ella.  

Sorpresa ¡¡  

-¿Dios se puede saber que coño tienes contra los semáforos?-
-Mierda. Acaso no has oído el nuevo aviso. Han pedido otra ambulancia para la dirección a la que nos dirigimos.-
-¿Para la misma? ¿Estas seguro?-
-Pues claro que estoy seguro. No me jodas. ¿Te habías dormido?
-Pues…
-Genial justo lo que me faltaba. Eres la hostia. Te advertí que no soplaras demasiado. Mira que lo sabía.
-Vale, vale no empecemos.
-¡Que no empecemos¡ Joder, estamos de guardia. Como se te ocurre quedar con tu hermano. Te lo advertí.
-Si, si ya se… Pero tío era una eliminatoria de Champions, es una tradición. Y tan solo me tomé tres míseras birras.
- ¡Tres birras¡ Con tu hermano y el resto de la peña. Vamos hombre no me jodas, a otro perro con ese hueso. Tres litros mínimo si no te conociese.
-Bueno vale ya joder. Estamos al llegar tengamos la fiesta en paz.

-Unidad doce aquí central. A ver Castillo, Calero responded. ¿Dónde coño estáis?-

-Aquí Castillo. Tranquí Marquez, recuerda que se supone que todo esto queda grabado. No está bien que una chica con tu educación hable de ese modo. Ya sabes que hablar bien no cuesta una mierda.

-Ya te vale Castillo. Dime que ya estáis ahí.

-Casi. Acabamos de enfilar la avenida, llegamos en dos minutos. ¿A que viene tanto jaleo?

-Pues eso es precisamente lo que querría que me aclararais. El SAMU acaba de despachar una UVI hacía el escenario. Los vecinos están colapsando la centralita de emergencias. Y el Capitán está que trina por que los munipas ya andan por ahí hace un rato. Mientras que vosotros seguís en la inopia.-

-¡Joder Márquez¡ El Capitán , está al loro de esto.
-Si eso. ¿A dónde demonios nos mandas?

-¡Hombre Calero si estas ahí¡ ¿Qué tal el partido?

-Menos guasa Márquez. Empieza a largar.

-Según parece, el asunto ha ocurrido a un par de puertas de la house de un diputado. El resto, en fin os lo podéis imaginar. Le habrá dado a la agenda del Iphone por la ¨pe¨ de pringadillos  y desde hace cinco minutos. El Capitán ha decidido que esta noche si le tocaba currar.-

-¡Perfecto¡ Un fiambre, dos ambulancias, los vecinos liándola parda, un diputado y el Capitán. ¡Mierda¡ ¿Cuando pensabas avisarnos de eso?

-Castillo hijo lo estoy haciendo.

-¡HAY QUE JODERSE¡

-¿Qué? ¿Qué pasa?-

- A Calero la cogorza de Champions se le acaba de pasar de golpe. Hemos llegado.

-¿Tan mal pinta?

-Para flipar. Cuatro coches de munipas, dos ambulancias, la calle repleta de vecinos en pijama y las luces de las putas sirenas animando la fiesta. Esto es un circo.

-Pues nada oye que lo disfrutéis.

-Márquez

-¿Si?

-Que te den. 

sábado, 24 de noviembre de 2012

Emergencia

-Emergencias, dígame-
-¡ Oiga necesitamos que envíen a la policía ¡ Acabamos de encontrar un cadáver en la puerta de casa. Estamos en la travesía  de El Carnaval con…
-Perdón señor. ¿Ha dicho un cadáver?
-¡Si un cadáver¡ ¡Un muerto¡ Es horrible.
-Hay señales de agresión.
-De agresión… Si, si. Dios santo señorita, hay sangre por todas partes, es una carnicería.
- Un momento señor, por favor mantenga la calma.-
-¡La calma¡ ¡Mierda¡ le digo que esto es espeluznante.
 -Si, le entiendo. Pero necesito que responda a unas preguntas. Tranquilícese un poco y todo será más rápido.
-¡Tranquilizarme¡ Joder. Estoy de los nervios. Tiene que mandar a alguien de inmediato.
-Si por supuesto. Ha dicho que está en su casa. ¿Conoce a la victima?
-¿Conocerlo? ¿Victima? ¡No¡ Mierda no conozco de nada a este tipo. Acabamos de cenar en casa de unos amigos y al llegar al portal nos encontramos con esto. ¡Joder¡  es que no ha escuchado nada de lo que le he dicho.
-Esta bien señor, tranquilo nos ocuparemos de todo.
-¿Cuándo?
-De inmediato ¿Dónde está?
-¿Cómo que donde estoy? En mi casa.
-¡Señor¡ Necesito su dirección.
-Dirección, mierda, Travesía del Carnaval número veintisiete, esquina Galileo Galilei
- Esquina Galileo Galilei veinti…
-¡Veintisiete¡ Travesía del Carnaval esquina Galileo Galilei   número veintisiete. Frente a la glorieta de El Centenario… ¡Mierda, mierda, mierda¡
-¿Señor? ¿Señor me oye? ¿Está bien, que está ocurriendo?
-¡Joder¡ ¡Joder¡
-Señor, responda. Señor… ¿Sigue ahí?
-Es mi mujer.
-¡Su mujer¡ ¿Esta ahí su mujer? ¿Se encuentra bien, esta herida?
-Se ha desmayado
-¿Desmayado?
-Si, si. Desmayado ya le he dicho que esto es una carnicería. Por Dios envié a alguien de  una puñetera vez.
-Tranquilo paso el aviso, llegarán en unos minutos.
-¡Minutos¡ El aviso…No me joda ya tendrían que estar aquí.
-Lo estarán pronto. Señor, señor me escucha…
-¿Qué? ¿Qué? Maldita sea ¿Qué más necesita?
-Por favor. Podría indicar que señales evidentes de violencia muestra la victima.-
-¡Evidentes¡ ¿Quiere decir aparte de que le hayan machacado la cabeza y que sus sesos estén esparcidos por toda la acera?

martes, 29 de mayo de 2012

Cargos de conciencia ( Final )


Rosana está terminando de arreglar la cocina.
- Acabo enseguida. -dice al verme apoyado en el quicio de la puerta. Es una mujer fuerte, que ha sabido sobre ponerse a todo lo ocurrido sacando a su hijo adelante. -Marco nunca supo la suerte que tuvo al casarse con ella, lástima que no lo aprovechara.- pienso con una sonrisa picara. Mientras me acerco y la rodeo por la cintura.
-Espera un momento, -pide. Intentando hacerme a un lado, aunque sin mucho empeño.
-No me apetece esperar. –respondo en un susurro. Mientras empiezo a besarla y levantándola en brazos la llevo al dormitorio
Son más de las cinco cuando salgo del Bazar. Como siempre después de estas placenteras visitas, no puedo evitar sentirme culpable. Aunque tampoco se muy bien por qué. Quizás nunca debí liarme con Rosana. En cierta forma es como enredar aún más la madeja de un juego peligroso. Aun que ella siempre ha tenido muy claro que fue Marco quien destruyó su matrimonio. Obligándola a pasar un autentico calvario hasta lograr rehacer su vida. Mi ayuda le resultó vital para salir adelante y me está agradecida. Pero la verdad es que nunca esperé recibir nada a cambio, conozco a Rosana desde que éramos pequeños. Para mi echarla una mano no era sino una prueba de amistad. Luego lo uno trajo lo otro y en esas estamos. Nuestra actual relación es algo surgido de improvisto. No hay pues ninguna obligación del uno respecto al otro. Aquello es sin duda lo mejor, el tiempo ya se encargará de poner a cada cual en su sitio. De momento nos limitamos a disfrutar apasionadamente de estos encuentros esporádicos. Me digo repitiéndome la excusa a la que siepre recurro cuando pienso en todo esto.  

“Ultramarinos Baza" es probablemente la tienda más selecta da la ciudad. En ella uno puede encontrar la mejor selección de vinos, onservas y fiambres disponibles en el mercado. El señor Antonio su propietario, cuida personalmente la selección de los productos que se ofrecen a la clientela. Pues como no se cansa de repetir, esa es una de las claves de su éxito. Hoy lo encuentro muy atareado en el almacén clasificando una partida de conservas, que acaba de recibir.
- ¿Todo en orden?, -pregunto al verle repasar atentamente los albaranes de entrega.
- De momento si, aunque nunca se sabe, los repartidores pueden jugártela en cuanto te descuides, -responde con una sonrisa ladina. El verano anterior un repartidor de la casa, un tanto  listillo lo estuvo trayendo de cabeza durante unas semanas. Fingiendo una docena de pequeños accidentes en los que igual se perdían medía docena de botellas de vino. Que unos cuantos tarros de salazones o un par de garrafas de aceite de oliva. La selecta mercancía aparecía poco después en la trastienda de un barucho de mala muerte. Donde el fulano la revendía a precio de ganga a unos amigotes de paladar fino. Poco predispuestos a rascarse el bolsillo frente a la caja registradora del ultramarino. Don Antonio no pudo recuperar la mercancía ni el perjuicio económico ocasionado. Pero antes de romperle las piernas y los brazos el repartidor tuvo a bien firmar su renuncia al puesto de trabajo sin derecho a ningún tipo de remuneración.
- Acabo enseguida si no le importa –Dice Don Antonio señalado unas cajas que tiene a su lado. 
-Tranquilo estaré en su despacho.
Dos minutos después se reúne conmigo. Me gusta hablar con Don Antonio y él lo sabe. Siempre anda contando chismes y uno se divierte escuchándole. Como suele decir su comportamiento es digno de una tendera que siempre está al tanto de lo que ocurre en el barrio. Pues poco importa que su clientela sea de lo más selecto de la ciudad. Al final acaban comadreando igual que verdaderas marujas. Con lo cual cada vez que vengo, Don Antonio tiene alguna nueva historia que contarme. Es increíble de las cosas que uno acaba enterándose si sabe a donde acudir. En está ocasión veinte minutos de charla resultan de lo más interesantes.
Cuando salgo del ultramarino enfilo la calle de Correos. En donde procuro entretenerme lo justo haciendo otra media docena de visitas, en el mismo tiempo que he pasado charlando con Don Antonio. De esta forma doy por concluida mi ronda, ya puedo ocuparme de resolver el asunto del que me habló Pietro. Pero antes vuelvo a echar mano de los alkazelzer, este trabajo va a acabar conmigo. Bruno Correa es un individuo acostumbrado a moverse en situaciones de este tipo. Andar siempre a salto de mata metido hasta las orejas en problemas de toda índole, es para el cosa hecha. Así que como suponía no va a resultar fácil dar con el. En " La taberna. Del Condotiero ", donde últimamente era asiduo, nadie sabe nada de el. Por la cara que pone el dueño cuando pregunto no me extrañaría que también le deba dinero. Lo único que averiguo es que se le ha visto en un par de ocasiones con el estanquero de " Orzama”.
"Orzama" es una pequeña plazoleta enclavada a espaldas de la Catedral. Allí  convergen un entramado de angostas callejuelas en las que se congregan las putas, chulos y transexuales de más baja estofa. Sin duda el lugar ideal para dar cobijo a alguien como Correa. El estanco ya está cerrado, pero a su propietario lo encuentro cerca de allí. Intentando cerrar el trato con un pintarrajeado putón verbenero, al que sobran por igual kilos y arrugas. Mi interrupción no puede ser más inoportuna. Pero la mujer parece olerse el asunto y desaparece rápidamente, de mostrando saber perfectamente cuando conviene salir de en medio. El estanquero, un tipo flaco y enjuto de mirada libidinosa intenta hacerse el sueco, y trata de aparentar no saber nada de Correa. Tengo muy claro que miente y que a nuestro alrededor todo el mudo nos mira. Aunque jamás lo admitirían bajo ninguna circunstancia. Este es un mundo peligroso donde cada uno tira de su propio carro. De un empujón lanzo a aquel alfeñique contra la pared, con la que se golpea violentamente antes de caer enrollado en la acera. Donde empieza a chillar como un loco, está  aterrorizado, pero enmudece cuando le pateo un poco las costillas. Ahora ya está preparado para colaborar. Confiesa que es un pervertido al que Correa ha estado facilitando chicas con las que organizar grandes orgías en compañía de unos amigos. No sabe nada de timbas ni apuestas, asegura en tono lastimero. Lo suyo son las putas los travestís y los juegos eróticos. Hace casi dos semanas que no ve a Correa, perjura con la respiración entrecortada por la presión de mi pie sobre su garganta. Su rostro congestionado esta empezando a ponerse morado, no creo que mienta. Antes de irme le arreo un par de patadas más para que aprenda. Ahora ya sé como dar con mi escurridizo objetivo.
Petra e Iris, las pupilas de Correa, comparten una esquina con bastante transito. Al igual que el resto de las mujeres que pululan por estas calles no son nada del otro mundo. La primera tiene aspecto sudamericano y su prominente delantera queda compensada con una figura entrada en carnes. La otra bastante más alta, lleva el pelo teñido de un rubio chillón y al contrario que su compañera en su espigada silueta si se echan en falta algunas curvas que la hagan más atractiva Figuras anodinas que malviven como pueden sin esperanza de salir de este agujero.
El estanquero me ha informado de que Correa vigila a sus chicas de cerca. Sólo tengo que aguardar a que se presente, es la forma más segura de dar con el. Durante casi dos horas las observo desde un portal. Sin hacerme notar entre la gente que va y viene de un lado para otro. Obreros en busca de diversión, grupos de jóvenes curiosos, borrachos, mirones, parejas unidas temporalmente por una cantidad de dinero. La actividad que se palpa en las calles es sorprendente. No hay formulismos ni inhibiciones todo el mundo sabe cual es su papel en este lugar. Petra se muestra más productiva que Iris, quien solo se ocupa con un cliente en todo este rato. A estas alturas ya tengo claro que mis sospechas iniciales son ciertas y esta falsa rubia está más colgada que un murciélago. No creo que Correa aguante mucho tiempo a una yonki desahuciada. Aunque tampoco hay mucho más donde elegir en este inframundo. Empiezo a estar harto de todo esto y me planteo la posibilidad de largarme. Pero al final mi promesa a Pietro se impone y me obligo a seguir aguardando recostado contra la pared. Tengo los nervios crispados y la boca amarga a causa de la acidez.
A las nueve cuando mi paciencia se halla al limite se presenta mi presa, ya temía que no viniera. Correa trae cara de pocos amigos. Tal vez el estanquero le haya puesto sobre aviso, aunque no parece nervioso En la esquina Petra le recibe con un abrazo de lo más provocativo. Al que el responde con algunas cariñosas palmaditas en el trasero. Después busca a Iris con la mirada. Desde mi posición imagino que Petra lo esta poniendo al corriente de la situación. Mientras el cuenta el dinero que ella le acaba de entregar. Al parecer Petra goza de cierta fama entre la clientela, lleva media docena de clientes desde que he llegado. Su protector la premia con un magreo y algo de dinero que le introduce en el escote con un gesto lascivo, buena chica. Iris aparece en ese momento, solo ha dejado la esquina en dos breves ocasiones. Correa no parece muy contento y la reprende con aspavientos a los que ella estúpidamente intenta responder de igual forma. Ganándose un certero gancho al estomago que la pone de rodillas. Tirándola del pelo él la levanta y la sujeta por el cuello mientras la grita desaforadamente. En este lugar aquella acción se repite con brutal regularidad un día si y otro también. Sin que nadie le presta la más mínima atención. Unos metros más allá ajena todo, Petra trata con un nuevo cliente. Después de darle su merecido a su díscola protegida. Correa se dirige a un destartalado almacén no lejos de allí. Procurando que no me descubra y rogando para que no decida coger un coche, le sigo. Es un tipo peligroso, Pietro me  ha advertido que me ande muy atento. Por lo que estoy viendo, voy a tener que emplearme a fondo. Correa ya ha demostrado que no es de los que vuelven al redil con una simple advertencia. Por fortuna hay suerte, no tarda en abandonar el almacén. Acompañado por otro sujeto de aspecto patibulario, con el que conversa animadamente. No puedo seguir persiguiéndoles toda la noche, pronto tendré que actuar, en alguna parte un reloj da las diez.
Correa y su amigo llegan hasta la pensión Montecatini. El aspecto del destartalado caserón me recuerda a " La Dolce Vita “. Para entrar utilizan una puerta lateral,  que da a un lóbrego callejón. No se que se traerán entre manos pero aquel se me antoja un sitio perfecto para mis fines. Pienso preparando la porra que siempre llevo con migo, el corazón me palpita desenfrenadamente y me sudan las manos. Furioso y contrariado tengo ganas de solucionar todo esto cuanto antes.
Correa y el otro  tipo vuelven a salir cuando apenas si he tenido tiempo de ocultarme entre las sombras. Van riéndose de algo, parecen muy contentos ajenos a mí presencia, hasta que es demasiado tarde para ellos. Mi primer golpe alcanza al desconocido en la nuca derribándolo fulminado. Maldiciendo, Correa logra zafarse de mi segunda acometida y retrocede trastabillando hasta la pared. Desde donde me lanza una mirada cargada de ira. Si realmente no estaba al tanto de mi interés por encontrarle, no parece demasiado sorprendido de verme.
- Creía haber sido lo bastante claro. Te dije que no quería volver a verte, que aquí no había sitio para ti, sobras. Solo tenías que saldar tus deudas y esfumarte en busca de una pocilga más apropia de la gente de tu ralea. Era un mensaje sencillo, fácil de entender hasta para alguien tan estúpido como has demostrado ser.- dije recordando nuestro último encuentro.
- Cabrón- escupe. Lanzado una rápida mirada hacia su compinche tendido en el suelo. Le he desnucado, no causara más problemas. – Veremos quien sobra.- brama. Intentando separarse de la pared que le cierra el paso a su espalda. Los tipos como el están curtidos en peleas callejeras, esta situación no le gusta se sabe en desventaja. Con un rápido movimiento una navaja aparece en su diestra, y con los ojos inyectados de sangre avanza decidido a rajarme. Nuevamente intento reducirle pero elude mis golpes y se defiende con fieras puntadas al aire. En una de estas apunto está de alcanzarme, pero soy más rápido y le desarmo de una patada. Al tiempo que sin darle tiempo a reaccionar le derribo de un porrazo en la boca. Yo también se lo que es pelear en la calle, no hay cuartel. Sujetándose la mandíbula rota rueda por el suelo mientras sigo golpeándolo con saña hasta que queda inerte. Mis ruidosos jadeos resuenan lúgubremente en el oscuro callejón, pero no me preocupa. No hay testigos, en estos lugares nunca los hay, es malo para la salud. Apoyándome en la pared intento normalizar un poco mi agitada respiración, estoy exhausto y sudo como un cerdo. Mi mano sujeta férreamente con determinación la porra ensangrentada, mientras intento con tener las ganas de vomitar. He de salir de aquí, la sangre de Correa empieza a formar un charco bajo su desfigurada cabeza, y el denso olor dulzón invade el ambiente tornándolo irrespirable.
La iglesia da San Donato permanece aún abierta y una docena de feligresas rezan devotamente, repartidas por los primeros bancos. Tras santiguarme respetuosamente, avanzo por uno de los pasillos laterales hacia el confesionario. Al verme llegar dos ancianas que aguardan su turno me observan detenidamente. El estomago sigue martirizándome y tentado estoy de recurrir al alkazelzer. Hoy ha sido uno de esos días para olvidar. Pienso recordando los dos cadáveres del callejón. Pero es la única forma de ganarse el respeto. No sé donde íbamos a llegar, esta gente no entiende sino es a golpes. Por suerte esto va rápido, la segunda anciana se dirige al confesionario, soy el siguiente. Lentamente empiezo a rezar para tener la mente ocupada en algo constructivo, pero no resulta fácil. Mis pensamientos se remiten inevitablemente a Correa y a su acompañante. La gente de esta calaña suelen acabar siempre así, pero no es nada agradable. El confesionario queda vacío, ya era hora. Con las piernas temblando me dirijo hacia el y me arrodillo frente a la oscura rejilla. Nunca se como empezar, pero Don Alberto el párroco me reconoce y me ayuda. Poco a poco voy confesando todas las culpas que me afligen. El día ha dado para mucho, chantajes, robo, violencia, sexo. Cuando parece que me embarullo, Don Alberto me anima a continuar sin prisas. La. reflexión me hace sentir mejor. Paulatinamente voy ganando confianza en mi mismo, mientras me relajo. Cuando termino Don Alberto me impone una piadosa penitencia y me da su perdón. Sinceramente agradecido y más tranquilo dejo el confesionario. La iglesia va quedándose vacía mientras rezo fervientemente para expiar mis pecados. Cuando termino mis oraciones, ya sólo queda luz en el altar. Puesto en pie me santiguo y me dirijo hacia el cepillo. Don Alberto sale en ese momento de la sacristía para ver si aún queda alguien. Nuestras miradas se cruzan y asiente comprensivo. Ladino finge mirar a otra parte mientras deposito mi donativo en la desgastada caja de madera. Así que acabo añadiendo un par de billetes más a los que tenía previsto dejar en principio. Entonces se acerca para saludarme atentamente. Habla reposadamente en un tono amistoso que transmite seguridad. Intercambiamos unas frases triviales mientras me acompaña a la puerta. Son más de las once de la noche, hora de irse a casa me noto realmente cansado. Le prometo asistir a misa el domingo, antes da besarle la mano agradecido, por sus bendiciones. Cuando salgo a la calle y cierra la puerta a mi espalda, me encuentro realmente relajado. Libre del peso de la culpa, me siento que estoy en paz conmigo mismo y con Dios que es lo más importante. Es una suerte esto de ser tan devoto uno puede sentirse atormentado por las culpas y por sus actos. Pero basta una sincera confesión de arrepentimiento junto con el propósito de enmienda. Para que cualquier tipo de pecado por reprobable que sea pueda quedar redimido. 

miércoles, 23 de mayo de 2012

Cargos de conciencia (1ª Parte)


Hoy me espera un día ajetreado, todos los lunes lo son. Por eso nada más salir de casa, entro en la farmacia y compro una caja de alkazelzer. Pues ya empiezo a notar un cierto ardor de estómago. Desde luego es una lata esto de ser tan nervioso. Uno siempre anda con el estómago revuelto. Especialmente cuando tiene que realizar tareas poco gratas, pero que se  le va a hacer. Después de tomarme un par de pastillas y un agua mineral. Me encuentro en condiciones de iniciar la jornada. Como cada semana empiezo la ronda por los billares de la plaza Augusta. Todo marcha sobre ruedas, aquí nunca hay el más mínimo problema. Cosa que tampoco ocurre cuando visito las tiendas y comercios de las calles Trento y Quintiliano, o la gasolinera de Don Fausto. Así da gusto trabajar, uno agradece tratar con gente responsable. Profesionales acostumbrados a preocuparse por sus negocios. Que entienden, que uno también tiene sus obligaciones y no te hacen perder el tiempo con tonterías.- Lástima que no todos sean igual – pienso. Mientras cruzo la calle y entro en el hostal “ La Dolce Vita ".
 El estrecho y destartalado vestíbulo está completamente vacío, como si llevara años abandonado. Se respira una atmósfera cargada de olores desagradables, que agreden mi pituitaria nada más cruzar las puertas. Los primeros clientes habituales aún tardaran varias horas en hacer su aparición. Vendrán de la mano de las prostitutas, que los traerán para concretar los servicios previamente pactados. Esa es la clase de gente que visita este tugurio. Durante un par de minutos aporreo insistentemente el timbre del destartalado mostrador, sin que nadie acuda a mi llamada. El molesto chirrido metálico de aquel trasto resuena lúgubremente en las paredes manchadas por la humedad. Estoy empezando a sentirme agobiado. Finalmente la robusta figura de Doña Renata aparece en lo alto de la escalera. La mujer pone cara de pocos amigos en cuanto me ve. Es una matrona a la vieja usanza con más historias que la Biblia y mucho visto y vivido. Como siempre está de mal humor y se pasa unos minutos quejándose y refunfuñando. Aún que no la hago mucho caso, ya estoy acostumbrado. Primero vienen las protestas, luego las consabidas lamentaciones y por último asegura resignada, que de seguir así las cosas va atener que cerrar el negocio. Como ve, que no la tomo en serio insiste en su discurso. Hasta que empiezo a perder la paciencia y la ordeno que se calle de una vez. Siempre está con lo mismo me pone de los nervios.
-Tengamos la fiesta en paz Doña Renata. Que tengo mucho que hacer y ando escaso de tiempo. Así que abrevie y no me venga ahora con monsergas.- Interrumpo con malos modos. Por un momento parece como si fuera a responderme de igual manera. Pero conteniendo un gesto airado desiste en su actitud. Sabe que no la conviene soliviantarse, va siendo hora de llamar a su hombre.
-Humberto te buscan - grita en tono imperioso con su potente vozarrón. Mientras se acerca a la escalera. El tal Humberto no tarda en reunirse con nosotros. Sin duda la noche pasada debió de ser muy larga, a juzgar por sus ojeras y el aspecto somnoliento y desaliñado. Tan impropio de él que siempre anda de punto en blanco, haciéndose notar y acotando su zona de influencia. Al contrario que su compañera Humberto no es un tipo muy hablador, y menos en un día de resaca. Esta claro que desea volver a la cama cuanto antes y vamos directo al grano. La mujer es quien lleva el negocio o mejor dicho quien lo trabaja. Humberto se dedica a administrar y salvaguardar los intereses de ambos. Sabe perfectamente que yo por mi parte hago lo mismo, nos entendemos a la perfección. Ya tiene suficientes quebraderos de cabeza controlando a los chicos de la zona, no necesita meterse en más problemas.
El aire contaminado de la calle se me antoja de lo más puro y saludable cuando por fin salgo de " La Dolce Vita " . No soporto estas visitas y nunca conseguiré acostumbrarme. Ardo en deseos de salir de allí cuanto antes. Desde luego el nombrecito no deja de ser de lo más cínico. Compruebo el reloj son casi las diez y media, tendré que apretar el paso aún queda mucho que hacer.
En los talleres Carrera el contable parece un tanto despistado con las cifras. Así que he de recordarle que a mí los números nunca se me han dado nada mal. Es un hombre inteligente y sabe rectificar a tiempo, por esta vez lo dejaremos pasar. Aunque esta visto que a partir de ahora tendré que andarme con ojo con este tipo. Parece que hoy todo el mundo se ha levantado con ganas de fastidiar al prójimo. En las tres siguientes visitas opto por mostrarme algo más expeditivo. Un par de oportunas amenazas “soto voce” surgen el efecto adecuado. El quiosquero del parque de la Amistad no se deja amilanar tan fácilmente, es nuevo en el negocio y no acaba de entender como funcionan las cosas. Le acompañan un par de amigos y se creen situación de protestar. Un rodillazo en sus partes y una ración de sonoras bofetadas le bajan los humos y ponen las cosas en su sitio. Los dos pardillos no se atreven ni a parpadear han entendido el mensaje. No soporto a los gallitos que se soliviantan cuando creen que la diferencia numérica les va a proteger.
Este último altercado me impide llegar puntual a mi cita de las doce en “El Foro “.  Pietro ya va por su segundo Martini, cuando me siento a su lado en la única silla que queda libre, todo un lujo. La atestada terraza bulle de animación a estas horas. Docenas de turistas se reúnen bajo los toldos del pintoresco café, en busca de un ansiado refrigerio. Pietro es mi corredor de apuestas, todo un personaje. Por sus manos pasa la mitad del juego ilegal de esta ciudad. Muchos deben su fortuna o su ruina a los riesgos que con el han asumido. Llevamos mucho tiempo trabajando juntos y nos conocemos a la perfección. Por lo que hoy advierto enseguida que algo le preocupa. Así que mientras damos cuenta de nuestras bebidas me va poniendo al corriente de la situación. Hay un par de tipos que se han retrasado en el pago, las deudas de juego me revientan.
Los intentos de Pietro por solucionar el asunto han sido inútiles
- Sandro, el joyero de la Emporio no hace más que darme largas cada vez que logro dar con él. Cosa que no es nada fácil por que esta aprendiendo a escabullirse de lo lindo.- dice Pietro con fastidio.- El otro es Bruno Correa.- añade torciendo el gesto. Ambos sabemos que si bien Sandro no es más que un imbécil congénito. Correa en cambio es un autentico hueso.
- Ese hijo de puta pasó olímpicamente de nuestra última advertencia. No solo no nos paga las deudas, sino que además se entromete en el negocio organizando timbas por su cuenta.- protesta Pietro. En cuyo tono advierto un ligero reproche. Lleva un par de meses avisándome de los manejos de Correa. Insistiendo en que habría que ocuparse de el, antes de que las cosas se nos fueran de las manos. Estos contratiempos le están causando problemas.
- Tranquilo, esta vez lo resolveremos definitivamente. No tendrás que volver a preocuparte de ese tipo.- aseguro. Firmemente decidido a dejar zanjado el asunto de una vez por todas. Pietro necesita que pueda volver a garantizarle la estabilidad necesaria en el negocio. La determinación que le trasmiten mis palabras parece acabar por complacerle. Por lo demás las cosas marchan divinamente, me muestra su libreta en donde ya ha calculado los porcentajes y las ganancias. Todo está en orden, con Pietro los números cantan.
De pronto nos interrumpe un tipo con gesto furtivo - Pietro, Pietro te estaba buscando, -dice en tono nervioso. Un camarero que siempre nos atiende acude presuroso y le pide que nos deje en paz. Mientras le hace un gesto casi imperceptible para que me mire. El tipo capta el mensaje al instante y desaparece.
-Los hay que son insoportables, harían una apuesta hasta en su lecho de muerte. -se queja. Pietro disgustado por la interrupción. Con un gesto le resto importancia al asunto y pido otra ronda.  Martini para él y agua para mi, estoy sediento. Estas caminatas son agotadoras, pero necesarias. Podría hacer el recorrido en coche pero me gusta palpar el ambiente de la calle. En mi trabajo es importante estar al tanto de lo que se  cuece, pateando las aceras recibo y percibo más información de la que obtendría si fuera preguntando por ahí como una vulgar portera.
Con un apretón de manos me despido de Pietro hasta el próximo lunes, prometiendo ocuparme de los morosos. Tras este breve paréntesis retorno mis obligaciones, acercándome hasta el Paseo de los Soportables. Donde por este orden visito la fábrica de camisas, el horno de Don Ciriaco y  Las Bodegas Carlesi, dejando para el final la joyería Emporio. En otro tiempo floreciente negocio que fue perdiendo cache al jubilarse su fundador, y quedar en manos de su hijo Sandro. Las apuestas y los negocios no suelen tener muy buena relación. Pero para colmo de males Sandro se muestra igual de negado para lo uno como para lo otro. Lleva más de un mes esquivando a Pietro y sabe que va a tener problemas. Hoy no me conformaré solo con mí porcentaje, tendrá que darme algo más.
Sandro esta solo la dependienta que le ayuda se acaba de marchar, y por su expresión adivino que se arrepiente de no haberse dado más prisa en cerrar. Mi visita no es casual y no es necesaria ninguna cortesía ni comentario preliminar.
-Esto es lo único que tengo, le prometo que me pondré al día en menos de un mes, eso es cuanto necesito déme un mes de plazo y cubriré la deuda.- dice. Mostrándome la caja  registradora tras entregarme un puñado de billetes. Se ha echado a temblar en cuanto me ha visto entrar. Parece realmente asustado, pero conozco a muchos como el son mentirosos profesionales.
-Supongo que no habrás estado apostando con otra gente, - pregunto. Sentándome sobre el mostrador acristalado y observando la colección de ajuares que se exhibe al público. -Claro que no, ya tengo suficientes problemas, y además con que dinero, estoy sin blanca. -Responde con voz asustada evitando mirarme a los ojos. -¿Le gusta alguno de estos? Cójalo se lo regalo es lo mínimo que puedo hacer. –propone en tono ansioso. Sacando un juego de pendientes, pulsera y gargantilla.
-Es bonito –digo. Tomando la bandeja de su mano temblorosa. Antes de estampársela en la cara. Después agarrándolo de las ropas lo saco del mostrador y empiezo a golpearlo sin miramientos contra un viejo carillón. No dejo de hacerlo hasta que pierde el sentido y he de reanimarlo con unas suaves palmaditas en el rostro magullado.
-Escucha Sandro no me gustaría tener que hacerte daño entiendes, te doy una semana consigue el dinero, si no quieres que me enfade de verdad. -le advierto. Luego le pongo a dormir otra vez de un soberbio puñetazo en su estúpida bocaza. Antes de irme elijo un hermoso juego de pendientes, el maltrecho carillón se ha parado pero el mío señala las dos de la tarde, es hora de comer.
Las dos jóvenes dependientas del Bazar Oriental ya estan cerrando las puertas. Pero yo paso directamente a la trastienda sin ningún reparo. Rosana que está en su despacho  hablando por teléfono. Me hace un gesto para que suba arriba, a su casa. Sonriendo traviesa mente le dejo sobre la mesa la cajita con los pendientes provocando un espontáneo gesto de sorpresa.
Encuentro a Mario en la cocina, sentado frente a un enorme y suculento plato de espaguetis. El chico se alegra de veme, todo lo contrario que su abuela quien no oculta su desagrado por mi visita. Mientras come Mario me cuenta sus progresos en el colegio, es un buen estudiante algún día llegará a ser alguien en la vida. Después del postre me lleva a su cuarto para mostrarme un nuevo juego de ordenador. Tenemos el tiempo justo para jugar un par de partidas, antes de que su abuela lo llame para llevarlo al colegio. Rosana llega en ese momento a tiempo de despedirlo con un par de besos. En el recibidor la oigo intercambiar unas frases apresuradas con su madre, la vieja esta furiosa y se marcha refunfuñando. Cuando por fin nos quedamos solos ella va a la cocina mientras preparo la mesa. Tengo un hambre de lobo, me comería un buey entero.
Observo complacido que se ha puesto los pendientes, le sientan muy bien y no pide ninguna explicación. Comemos casi en silencio sin intercambiar apenas unas cuantas palabras, hasta que ella sirve el café. Entonces me cuenta que piensa llevar a Mario de vacaciones a Suiza, será este verano al chico le encantan las montañas y el campo. Me parece una gran idea a ambos les vendrá bien pasar unos días juntos. Normalmente ella siempre anda con exceso de trabajo.
- ¿Te gustaría acompañarnos?-propone. La pregunta me toma por sorpresa e inquieto no sé que contestar.
-No creo que pueda -digo finalmente. Intento añadir algo más pero ella asiente con gesto de comprensión, cambiamos de tema.
El Bazar funciona a la perfección y la clientela es cada vez más numerosa. Rosana ya tiene incluso una larga lista de artículos reservados por encargo. Si las cosas siguen yendo así de bien estas Navidades va a tener que contratar dependientas de refuerzo. Comenta como si el breve momento de incomodidad no hubiera llegado a producirse. Me ofrece otro café, pero no me apetece. Seguramente no tendría que haber tomado ni sí quiera el primero comento. Así seguro que no consigo tranquilizarme estoy tenso como una cuerda. Ella sonríe  y mira hacia el sofá –Relájate un rato-  ordena. Mientras empieza a recoger la mesa, hoy le toca lavar los platos. Así que sin dudarlo ni un instante me dejo caer en el sofá. Desde donde la oigo trajinar por la cocina. Como siempre no puedo evitar fijarme en que aún conserva sobre el aparador la foto de boda. Desde luego aquel día estaba radiante, junto a ella Marco sonreía satisfecho. Corrían buenos tiempos, lástima que siempre apreciemos lo bueno cuando ya lo hemos dejado muy atrás.
Marco fue mi socio hasta poco después de aquella boda. El decidió entonces seguir su propio camino. Aquella súbita decisión me sorprendió un poco, pero quedamos como amigos. Durante un par de años la vida continuó, como si nada, hasta que las cosas se torcieron. Marco empezó a meterse en problemas cada vez más graves hasta que ni si quiera mi ayuda fue suficiente. Rosana pidió el divorcio y la custodia de Mario. Eso fue poco antes de que el volviera a meter la pata en uno de sus negocios y le cayeran diez años en el talego. Por entonces Marco se había vuelto un autentico cabronazo y se lo tenía bien merecido. De un tiempo a esta parte no respetaba a nada ni a nadie. En una ocasión le prometí que si le ocurría cualquier cosa ayudaría a su mujer y al hijo que por entonces venía en camino. Por su parte me aseguró que intentaría hacer lo posible por enderezar su vida, no cumplió su parte del trato. Por eso llegado el momento yo si lo hice, aunque a mi manera.